Si alguna vez has entrado en un supermercado o una tienda especializada, seguramente te habrás encontrado con decenas de barritas diferentes. Algunas se presentan como energéticas, otras como proteicas y muchas parecen prometer lo mismo.
Entonces, ¿realmente hay diferencias? La respuesta es sí.
Aunque ambas pueden formar parte de una alimentación equilibrada, están pensadas para necesidades distintas. Entender qué aporta cada una te ayudará a elegir la más adecuada para cada momento.
¿Qué es una barrita energética?
Las barritas energéticas están pensadas principalmente para aportar energía al organismo.
Normalmente contienen una mayor proporción de hidratos de carbono procedentes de ingredientes como avena, fruta deshidratada, miel, arroz inflado o dátiles. Su función es proporcionar combustible para el cuerpo, especialmente cuando la actividad física es prolongada.
Por eso suelen utilizarse antes o durante deportes de resistencia como ciclismo, senderismo, carreras de larga distancia o excursiones de varias horas.
Eso no significa que solo puedan consumirlas deportistas. Simplemente están diseñadas con ese objetivo principal.
¿Qué es una barrita proteica?
Las barritas proteicas ponen el foco en otro nutriente: la proteína.
Este tipo de barritas suelen contener una cantidad significativamente mayor de proteína que una barrita convencional y están pensadas para complementar la alimentación cuando queremos aumentar el aporte proteico del día.
La proteína contribuye al mantenimiento y desarrollo de la masa muscular, pero también participa en multitud de procesos del organismo.
Además, una comida rica en proteína suele resultar más saciante, por lo que muchas personas recurren a este tipo de productos como tentempié entre comidas.
Entonces… ¿una energética no tiene proteína?
Aquí aparece uno de los errores más habituales.
Pensamos que una solo aporta energía y la otra solo proteína.
La realidad es mucho más interesante.
Una barrita energética también puede contener proteína.
Y una barrita proteica también aporta energía.
Al fin y al cabo, cualquier alimento que contenga hidratos de carbono, grasas o proteínas aporta energía al organismo.
La diferencia está en qué nutriente tiene mayor protagonismo y para qué situación se ha diseñado el producto.
Más allá del nombre: lo realmente importante está en la etiqueta
Dos barritas pueden llamarse exactamente igual y ser completamente diferentes.
Por eso merece la pena ir un paso más allá del nombre comercial y observar aspectos como:
- La cantidad de proteína.
- La proporción de hidratos de carbono.
- El contenido en fibra.
- El tipo de grasas utilizadas.
- La lista de ingredientes.
Muchas veces el nombre del producto ocupa toda la parte frontal del envase, pero la información realmente útil está detrás.
¿Cuál deberías elegir?
No existe una respuesta universal.
Depende del momento.
- Antes de una actividad física larga
Una barrita con mayor contenido en hidratos de carbono puede ayudar a disponer de energía durante el esfuerzo.
- Después del entrenamiento
Si buscas favorecer la recuperación muscular, una barrita con un aporte interesante de proteína puede ser una buena opción.
- Como snack entre horas
Una barrita con proteína y fibra suele aportar una sensación de saciedad mayor que otra basada principalmente en azúcares rápidos, aunque siempre conviene valorar el conjunto del producto.
Cinco errores muy comunes al elegir una barrita
1. Pensar que «proteica» significa automáticamente saludable.
No siempre.
Una barrita puede tener mucha proteína y, al mismo tiempo, contener grandes cantidades de azúcares o ingredientes muy procesados.
2. Pensar que «energética» significa que lleva demasiado azúcar.
Tampoco.
Existen barritas energéticas elaboradas principalmente con fruta, avena o frutos secos.
Todo depende de la receta.
3. Elegir solo por los gramos de proteína.
La proteína importa, pero también el resto del perfil nutricional.
4. No leer los ingredientes.
Los ingredientes cuentan una parte muy importante de la historia del producto.
5. Creer que todas las personas necesitan el mismo tipo de barrita.
Cada situación es diferente.
Lo que puede ser ideal antes de una carrera quizá no sea la mejor opción para una mañana de oficina.
Elegir con información siempre será una buena decisión
Cada vez encontramos más opciones en el supermercado y eso es una buena noticia.
Pero también hace más importante aprender a interpretar lo que compramos.
En Kubari creemos que entender qué contiene un producto y para qué está pensado es mucho más útil que quedarse únicamente con el nombre que aparece en el envase.
Porque cuando sabemos lo que estamos comiendo, elegir deja de ser cuestión de marketing y pasa a ser una decisión consciente.
